Influenza A

La influenza  A (H1N1), es una enfermedad aguda de las vías respiratorias, provocada por el virus del mismo nombre. Puede causar desde una enfermedad leve hasta una grave y en algunos casos puede ser mortal.

La Influenza aparece rápidamente alrededor del mundo en epidemias estacionales, generando impacto económico en las poblaciones afectadas por los gastos que origina por concepto de atenciones, medicamentos, hospitalización y manejo de las complicaciones, así como por la pérdida de la capacidad laboral de las personas afectadas.

Síntomas

  • Fiebre (generalmente alta)
  • Dolor de cabeza
  • Tos seca
  • Dolor de garganta
  • Congestión nasal
  • Dolores musculares
  • Cansancio extremo
  • Síntomas estomacales, como náuseas, vómitos y diarrea pueden ocurrir en los niños, pero rara vez en los adultos.

En caso de tener cualquiera de estos síntomas, acuda de manera inmediata al centro asistencial más cercano.

Como diferenciarla de un resfrío común

  • La influenza es más fuerte que el resfrío.
  • Los síntomas como fiebre, dolores corporales, cansancio extremo y tos seca resultan ser más habituales e intensos.
  • Los resfríos tienden a desarrollarse gradualmente, mientras que la influenza tiende a aparecer muy repentinamente.

Prevención
La vacunación es la medida principal para prevenir la Influenza y reducir el impacto de las epidemias. Varios tipos de vacunas de Influenza han sido utilizados por más de 60 años.

Es recomendable que las personas a quiénes se les considere de “alto riesgo”  como mayores de 65 años, niños menores a 5 años (especialmente menores de 2 años),  mujeres embarazadas, y personas que habiten en áreas rurales sean vacunadas. La vacunación en el adulto mayor ha contribuido a reducir la morbilidad relacionada a Influenza en 60% y la mortalidad en 70-80%.

Inclusive en adultos saludables la vacuna ha demostrado ser muy efectiva (70-90%) en términos de reducción de la morbilidad, demostrando ser una estrategia costo efectiva.  La efectividad de la vacuna dependerá  primariamente de la edad y del estado inmunológico de la persona vacunada, así como del grado de similitud entre los virus circulantes y los de la vacuna. En consecuencia la vacunación puede reducir los gastos de salud generados por la enfermedad y la pérdida de productividad asociada a Influenza.

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