La economía del comportamiento: una forma poderosa de influir en la salud y el bienestar de los empleados

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Obtener una comprensión más profunda del comportamiento humano y usar ese entendimiento de manera efectiva nos ayudará a influir para que las personas tomen mejores decisiones en cuanto a su salud. El profesor Richard Thaler, quien recientemente recibió el Premio Nobel, buscó probar esta teoría con su investigación en economía del comportamiento, que analiza los defectos y prejuicios que influyen en las decisiones humanas.

El libro de mayor éxito de Thaler, Nudge, revela que podemos llevar a las personas a tomar mejores decisiones al facilitarles la toma de las mismas. Su teoría ha llamado la atención de ejecutivos y creadores de pólizas que buscan reducir la incidencia de enfermedades crónicas, que representa la mayoría de los costos de atención médica en todo el mundo. Está incitando a los empleadores a pensar en cómo utilizar una mejor comprensión del comportamiento humano para desarrollar programas de salud y bienestar más efectivos para los empleados.

Por ejemplo, puede que no lo pienses, pero usamos una serie de atajos mentales o “reglas generales” para simplificar las decisiones en nuestras vidas. Eso es bueno, porque estaríamos paralizados si tuviéramos que considerar cuidadosamente cada decisión que tomamos a diario. Los empleadores pueden usar esta información en la toma de decisiones humanas para diseñar programas más efectivos de salud y bienestar.

En Willis Towers Watson, nos referimos a este tema como salud céntrica. Hemos pasado los últimos dos años trabajando con el Foro Económico Mundial para ver cómo las empresas, las organizaciones sin fines de lucro y los gobiernos de todo el mundo están utilizando su comprensión del comportamiento humano para hacer más fácil a los empleados mantenerse saludables.

Descubrimos que los programas efectivos tenían en cuenta la forma en que funciona nuestra mente, incluidos muchos errores cognitivos, tales como:

  • Sesgo presente: Valoramos las cosas mucho menos cuando están en un futuro lejano.
  • Aversión a la pérdida: Odiamos perder cosas más de lo que nos gusta ganarlas.
  • Sesgo de optimismo: Sobreestimamos nuestra suerte, nuestra inteligencia y nuestras habilidades.
  • Predeterminado: Cuando nos enfrentamos con una decisión, tendemos a tomar la más fácil, lo que a menudo significa apegarse al status quo.
  • Narrativa: Estamos mucho más motivados por las historias que las estadísticas.
  • Viralidad y redes sociales: El comportamiento humano, tanto bueno como malo, se propaga en las redes sociales como un virus.
  • Contabilidad mental: Atribuimos recursos a una categoría, lo que cambia el valor de esos recursos. (Esta es la idea que condujo al Premio Nobel de Thaler).

Con base en esa investigación, hemos identificado siete maneras en que los empleadores pueden incorporar los principios de la salud céntrica en el diseño de sus programas de salud y bienestar para los empleados. Éstas incluyen:

  1. Diseñar el lugar de trabajo para alentar a los empleados a hacer ejercicio, comer bien y garantizar que nadie esté expuesto al humo del tabaco. (El programa Worksite 360 de Willis Towers Watson puede ayudar a los empleadores a evaluar las contribuciones del lugar de trabajo e influir en las conductas saludables).
  2. Diseñar planes de salud que ofrezcan opciones significativas para “empujar” a los empleados a seleccionar el plan que mejor se adapte a sus necesidades percibidas.
  3. Desarrollar programas de incentivos que impulsen el compromiso y alienten a los empleados a probar programas, sin obligación o que prometan más cambios de conducta que los que pueden ofrecer los programas.
  4. Creando contribuciones e inversiones de ahorro para la jubilación para fomentar una planificación financiera prudente.
  5. Ofrecer softwares con interfaces humanas que hacen que la “mejor” opción sea obvia y fácil.
  6. Proporcionar informes personalizados que muestran lo que se podría ganar con una mejor planificación y lo que podría perderse al no tomar buenas decisiones.
  7. Uso de rifas o sorteos para llamar la atención sobre las ofertas de nuevos programas por un pequeño costo por empleado.

Thaler y otros premios Nobel nos han mostrado cómo pensamos y tomamos decisiones. Podemos aplicar esta comprensión al desarrollo de programas y lugares de trabajo que fomentan comportamientos saludables. La salud céntrica en el ser humano es una aplicación. Si bien no esperamos que gane un Nobel por separado, su impacto en los costos económicos y humanos de las enfermedades crónicas podría ser importante.


Willis Towers Watson Consultant Gary SchutlerCoautor: Gary Shutler es consultor senior de comunicación y cambio en Willis Towers Watson. Dirige el negocio del talento, comunicación y gestión del cambio, y los conocimientos de los empleados en los mercados del suroeste de EE. UU.

About Jeff Levin-Scherz

Jeff Levin-Scherz is a senior consultant the co-leader of North American Health Management Practice at Willis Tower…
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